Que nadie…

El pasado viernes fue el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y, antes de que pasen más días, no quiero perder la oportunidad de escribir unas líneas sobre un tema como este, con el que estoy especialmente sensibilizada.

En EgoTrendy, un blog sobre tendencias, me fastidia tener que hacer referencia a algo tan poco elegante como la violencia, sin embargo y, muy a mi pesar, esta tendencia no pasa de moda.

“El machismo es el miedo de los hombres a las mujeres sin miedo”, Eduardo Galeano.

En la actualidad se cuentan por miles las organizaciones y por millones las personas que trabajan para hacernos entender a las mujeres que hay determinados abusos que no debemos consentir. Por desgracia, el mensaje no termina de calar en esta nuestra sociedad. La violencia de género no refiere solo a las formas más radicales de esta práctica, tales como una bofetada, un empujón o, yendo más allá, una paliza con final trágico; la realidad es que suele comenzar mucho antes cuando de una manera casi inconsciente vamos cediendo poder al maltratador, convirtiéndonos en seres cada vez más pequeñitos.

Dicho esto, considero de suma importancia identificar la figura del maltratador y establecer unos límites claros, que bajo ningún concepto sobrepasemos. Es posible que muchas de vosotras observéis comportamientos extraños en vuestra pareja, pero no los identifiquéis como actos de violencia. Como consecuencia y con el fin de que os sirvan de ayuda, quisiera recomendaros un par de libros: Los límites del amor, de Walter Riso y Cuando amar demasiado es depender, de Silvia Congost. Yo en su día me los leí y me hicieron comprender muchas cosas. Fue por esa época cuando aprendí que el amor incondicional solo se lo merece uno mismo.

Aunque en el post me he concentrado en la violencia de género llevada a cabo en las relaciones sentimentales; quiero dejar claro que las mujeres somos víctimas de este tipo de violencia en muchos otros ámbitos de nuestra vida.

Puede que parezca una obviedad, pero hay que ser mujer para saber lo que se siente siendo mujer. Para saber lo que se siente cuando tu jefe te dice que te hubieras negociado mejor el sueldo, al recriminarle que tu compañero gane un 25% más que tú; para saber lo que se siente cuando otras personas te califican de “frívola” por tener una vida sexual activa; para saber lo que se siente al escuchar comentarios asquerosos del estilo de “se merecía que la violaran, porque iba provocando”, o “al saber lo que haría para que la haya matado”; hay que ser mujer para entender lo repugnante que es tener que bajarte del metro en una parada que no es la tuya, porque a un “hombre” le haya dado por molestarte… y así podría estar durante horas.

Aprovechando que estoy escribiendo acerca de esto, quisiera hablaros de la campaña solidaria que la firma Cristian Lay ha lanzado en colaboración con la revista AR. Se trata de unas preciosas pulseras, -hay 6 modelos distintos con medidas para hombres y mujeres-, cuyo lema es “por la sonrisa de las mujeres”. Los beneficios recaudados por la venta de las mismas serán donados íntegramente al Programa de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia de Género de la ONG Mensajeros de la Paz.

gallery-1476355532-pulseras-cl

Termino ya dejándoos con la genial canción de Manuel CarrascoQue nadie,  y con una frase que leí hace unos meses en Facebook y me gustó. Rezaba lo siguiente: “No le diga a su hija que cuando un niño es malo o grosero con ella es porque él está enamorado de ella. No le enseñe que el abuso es un signo de amor”. ¡Cuánta razón!

Anuncios

One thought on “Que nadie…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s