¡Buenos libros!

Con motivo de la celebración del Día Internacional del Libro, el próximo domingo, quiero aprovechar para recomendaros los dos últimos que me he leído: 50 palos… y sigo soñando, de Pau Donés y Lo que te diré cuando te vuelva a ver de Albert Espinosa.

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Empecemos con el del vocalista del grupo musical Jarabe de Palo. A pesar de que en el momento en el que Pau empezó a “componer” este libro acababa de superar un cáncer, esta biografía no habla de la muerte, más bien todo lo contrario, 50 palos… y sigo soñando derrocha dosis de vida por los cuatro costados. Dividido en 50 capítulos, los mismos que sus años, el autor de “la flaca” nos hace partícipes de algunos de sus romances, nos lleva a enamorarnos de las calles de Berlín y pone de manifiesto sus puntos de vista sobre la política, los periodistas o los hispters, entre otras cosas.

Yo, personalmente, me he divertido mucho leyéndolo y, aunque solo sea por la explicación que da de cómo no tratar a una mujer en la cama, que es genial y 100% certera, os animo a leerlo.

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Pasemos ahora a Lo que te diré cuando te vuelva a ver. Contrariamente al caso anterior, esta novela si versa sobre la muerte y he de reconocer que en ocasiones trasmite un dolor que casi desgarra. El hilo conductor es la muerte del padre de Izan, el protagonista de la historia. Con el fin de no desvelar muchos detalles, solo os diré que, siguiendo la línea a la que nos tiene acostumbrados el autor de El mundo amarillo (otro libro genial), entre estas páginas se encuentran citas que no dejan indiferente. Os incluyo un parrafito a modo de ejemplo, que solo quienes hayáis vivido de primera mano la experiencia que narra, podréis entender a la perfección:

“¿Habéis visto morir a alguien? No lo olvidas jamás, ves cómo se apaga, ves cómo se va, y notas que no estás hecho para ello, tu alma se empapa de dolor para siempre”.

Acabo este post con una cita extraída de 50 palos… y sigo soñando: “Por favor,  no dejen nunca que nadie se sienta solo. Eso es como pasar hambre, pero en el terreno de las emociones. ¡Terrible!”.  A lo que yo añado: y si alguna vez se sienten solos, cojan un buen libro y pónganse a leerlo, les aseguro que el sentimiento de soledad se hace mucho más llevadero.

¡Feliz día del libro!

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